Pan Italiano, Tradición Imprescindible

Se puede tener la impresión de que Italia es un país en donde se consume pan a todas horas; sin embargo, no se consume más en comparación a los alemanes, españoles o franceses. Eso sí, en ninguna comida puede faltar una rebanada de este exquisito alimento.

Perfectos como entrada, acompañamiento, en sopa o postre, desde la antigüedad nunca ha faltado en la mesa. En los tiempos romanos, la industria panadera era tan importante que para el año 100 a.C. habían censadas en Roma 258 panaderías y una escuela de panaderos.

Durante el Renacimiento el pan estaba presente tanto en los banquetes opulentos de los Médici, como en modestos almuerzos de Leonardo Da Vinci, y cuentan que el famoso artista Miguel Ángel, se alimentaba exclusivamente de pan. En Italia existen cerca de 200 tipos, sus variedades así como preparaciones continúan cambiando, pero siempre de la mano con la tradición.


PANES DE LARGA TRADICIÓN

La cocina italiana muy famosa por conservar sus tradiciones gastronómicas, aún elabora dos panes a partir de recetas antiguas. Uno de ellos, horneado en la provincia de Salerno, es el pane di padula; una mezcla de sémola de trigo duro y harina de trigo blando. Sobre la hogaza se dibujan cuadrados, que se asemejan a los panes representados en los mosaicos de Pompeya.

Otro pan de larga tradición, es el pane di matera de Basilicata. El poeta romano Horacio, elogió la deliciosa masa obtenida con la sémola de trigo duro, doblemente molida y el irresistible aroma el pan cocido en horno de leña.

Debido a su enorme valor simbólico, el pan en Italia apenas se tira. Cada parte tiene un propósito en la cocina, las cortezas se aprovechan para ligar sopas, las migajas, para espesar salsas y los restos de pan duro, en sopas y ensaladas.


FOCACCIA

Este delicioso pan es proveniente de Liguria, aunque se dice que fueron los soldados romanos los pioneros en disfrutar y hacer éste tipo de pan, ya que elaboraban sus panes moliendo trigo y cociéndolos en hornos provisionales.

Aunque existen varias teorías de dónde proviene la Focaccia, la que tiene un mayor reconocimiento es que éste tipo de pan proviene de los antiguos griegos, quienes caracterizan esta delicia por bañar el pan con diferentes especias.

La adaptación de esta receta en Liguria, no ha modificado los ingredientes originales, pero sí le han añadido otros con los cuales resalta su sabor. La especialidad de ésta región es llamada “focaccia con formaggio” (Foccacia con queso) y es elaborada frecuentemente de Recco, localidad cercana a Génova.


GRISSINI

Existen diferentes teorías sobre el nacimiento de éste exquisito acompañante. La más sobresaliente es aquella que cuenta cómo el panadero de la corte Antonio Brunero, inventó este pan para alimentar al nuevo príncipe en 1679.

Las características que debía tener el pan, crocante y muy ligero para la digestión, debían proporcionarle al príncipe una fácil digestión, libre del agua de almidón por la extensa cocción.

La transformación de este alimento durante el paso del tiempo, ha derivado su forma en bastones o palitos en forma de corteza, de consistencia firme y ligera, que sirve como acompañante y como entrada.


FORNARINA

Cuando hablamos de la Fornarina, lo primero que resalta y viene a la mente es un hermoso cuadro llamado “La Fornarina” o bien, Ritrato di Giovane Donna (Retrato de una joven).

Para este retrato posó quien fuera la entonces hija del panadero, de ahí su nombre Fornarina, amante del artista y autor Refael Sanzio. Aunque pareciera que el alimento y el cuadro no tuvieran relación alguna, los une el arte en sí, ya que la característica suabe del pan le permite acoplarse con distintos acompañantes, dulces y salados, estableciendo una armonía perfecta de sabores y texturas.

Esta unión de elementos entre el pan y sus acompañantes, no pertenece a ninguna región en especial, lo que la hace libre para adaptaciones pero de gran apego para la comida italiana.

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